*Flashback Katherine*
¿Puedo jugar con ustedes?- escuche decir esto del chico que
nos había alcanzado el balón de futbol, los que jugaban conmigo permanecieron en silencio
y me miraron esperando una señal de aprobación por mi parte.
Está bien, jugaras en el equipo de Harry-dije señalando a mi
mejor amigo de cabello ondulado y café.
*Fin Flashback*
*Narra Katherine*
*Narra Katherine*
Sonreí al acordarme de ese momento, no podía creer que a
pesar de haber compartido menos de una semana nos hubiésemos hecho tan
cercanos.
Me recosté en mi cama con la foto de aquel chico reposando
en la palma derecha de mi mano, y pronto volví a ponerla frente a mi rostro
para verlo una vez más.
Pero por más que quería recordar los momentos felices con él,
constantemente volvía a mi mente el día de su partida y la promesa que…que yo había
tenido que romper.
Deseaba con todas mis fuerzas tenerlo a mi lado, rogaba que
el destino lo volviera a traer a mi vida como la primera vez que lo había
hecho, deseaba encontrarlo, pero ya no tenía como, aquellos deseos
desaparecieron el día en el que el señor Black había descubierto el papel en el
que estaba la dirección de Louis.
*Flashback Katherine*
¿Qué es esto?-dijo el hombre que me había adoptado a Harry y a mi, mientras el papel que había encontrado lo batía frente a mi rostro.
Es la dirección de un amigo-susurre mirando el papel ondear
en el aire, deseaba quitárselo de las manos, pero no tenía el valor suficiente para
hacerlo.
Así que la dirección de un amigo-se apresuró a decir-ya te
he dicho que está prohibido tener contacto con alguien que hayas conocido en el
orfanato- dijo mientras su mirada se fijaba en el papel de sus manos y comenzaba
a despedazar el papel rápidamente, terminado de despedazarlo y con los trozos
en su mano abrió la ventana de la habitación y dejo que el viento alejara los pequeños tozos de papel del lugar.
¿Por qué hace esto?-me pregunte en ese momento mientras veía
como la promesa empezaba a ser casi imposible de cumplir.
Espero no sigas buscándolo, porque si no me obligaras a
tomar medidas drásticas-dijo empujando con su dedo índice las gafas, para
apoyarlas mejor sobre su nariz.
*Fin Flashback*
Los golpes en mi puerta me devolvieron a la realidad, me
incorpore rápidamente para abrir la puerta de mi habitación.
Nuestro padre quiere vernos, ve a arreglarte-dijo Harry casi
sin ánimo
¿Arreglarme, en donde nos encontraremos con él?-susurre mirándolo
atentamente-
El mayordomo dijo que hace un rato había llamado para que
nos encontráramos en Le Meurice, ve a arreglarte, sabes que no le gusta esperar –dijo para luego
entrar a su cuarto y cerrar la puerta detrás de el-
En ese restaurante…seguro
lo que nos dirá será muy importante-me dije mientras buscaba en mi armario algo
adecuado para ir a ese lujoso restaurante.
Me pare frente
al espejo sosteniendo varios vestidos frente a mí, para poder escoger el adecuado.
No sé por qué me
preocupo tanto, cualquiera puede ser, da lo mismo-me dije para mi tomando un
vestido negro, sin escote y que me
llegaba por encima de la rodilla, le agregue algunos accesorios dorados, me
puse unas sandalias de tacón, y Salí del cuarto con algunos tropezones.
No me agradaba
la idea de utilizar tacones, de hecho si hubiera sido mi decisión nunca me habría
puesto unos, pero al tener un padre con una gran empresa y siendo uno de los
billonarios más importantes del lugar, el usarlos no era mi decisión.
Estas listo
Harry-dije parándome afuera de su puerta.
Eso te
digo a ti-dijo abriendo rápidamente la puerta y saliendo-tuve que esperarte por
más de 30 minutos-dijo mientras miraba su reloj y volvía a sonreír como antes.
Al llegar al restaurante, nos detuvimos esperar para buscarlo con la mirada.
Esta allí-dije indicándole a Harry el lugar.
Mira-susurro, seguí observando y pronto se acercó un hombre joven, era
quizás un amigo de mi padre, lo supuse por la forma del saludo. Mi padre se
apresuró a decirle que tomara asiento.
Permanecimos en pie en aquel lugar observando atentamente la escena,
pero el hombre permanecía aun allí sentado, pronto mi padre tomo su celular y
marco al celular de Harry. El sonido hizo que las personas se alertaran y
voltearan a vernos incluidos mi padre y aquel misterioso ¿chico? No parecía
tener más de 22.
Y es que acaso se piensan quedar allí parados-dijo mi padre tratando de
controlar su impaciencia.
Harry y yo nos acercamos, y volvi a notar que su sonrisa habia desaparecido de nuevo, acaso ¿el sabia algo que yo no?.
Harry y yo nos acercamos, y volvi a notar que su sonrisa habia desaparecido de nuevo, acaso ¿el sabia algo que yo no?.